4/22/2015

¿Los Nazis eran Socialistas?

El Nazismo significa Nacional-Socialismo y es un movimiento socialista. Sí, pero este socialismo no tiene punto alguno de contacto con el socialismo marxista internacional, ni con ninguna de esas doctrinas utópicas, que hacen girar la grandeza y felicidad de los pueblos en torno exclusivamente al materialismo económico.

El socialismo nacional-socialista no está fundado en la lucha de clases, sino que en la cooperación de todos los grupos sociales; no está fundado en la contraposición innoble y hostil de aquellos que codician las riquezas y aquellos que las poseen, sino que en una íntima colaboración de todas las fuerzas creadoras de la nación, para obtener de ellas el máximo de rendimiento y coordinación en beneficio de la comunidad; no está fundado en el predominio de una clase, sino que en la elevación material y moral de toda una nación.

Son socialistas en el sentido de que en todas las actividades nacionales deseamos que el concepto de lucro y de interés individual sea reemplazado por el de función social. El individuo, dejará de pensar exclusivamente en su interés personal. Junto con laborar para sí, debe laborar y pensar también en el bien de la comunidad. En consecuencia los fundamentos del derecho serán modificados con miras a establecer la supremacía de la comunidad sobre el individuo. No pretenden la nivelación sistemática de los individuos, pues ello, además de no ser posible dentro de las condiciones de la naturaleza humana, sería en extremo injusto y perjudicial para el desarrollo y progreso de la comunidad. Por el contrario, sólo la capacidad personal y los dotes naturales de los individuos serán determinantes para escalar posiciones en la vida.

El más capaz tiene derecho a surgir y a triunfar en la vida, y no sólo tiene el derecho a ello, sino que el deber de hacerlo. Cada individuo está en la obligación de poner al servicio de la comunidad sus fuerzas físicas e intelectuales, de desarrollarlas al máximo y transformarlas en una herramienta del progreso general. El hombre de Estado, el obrero, el industrial y el comerciante desempeñan cada uno en su respectiva actividad, una función social. Cada uno de ellos debe, por lo tanto, sentir y comprender el profundo y necesario alcance de su misión, y no considerarse deprimido o agobiado por ella. No es el puesto el que debe prestigiar al individuo, sino que es el individuo quien debe prestigiar el puesto. Lo esencial no es ser obrero, ser abogado o ser político, sino que saber ser obrero, saber ser abogado, saber ser político. Saber serlo y tener el orgullo de serlo.