5/19/2013

El Perú es una República Empresarial


Para la historiadora Cecilia Méndez*, el Perú es una República Empresarial, que se ha forjado durante la oscura década de la dictadura de Fujimori, y se parece mucho a lo que Pierre Bordieu denominó un “capitalismo de casino”.


Alguna vez dije que el Perú no es una democracia sino una República Aristocrática, como bautizó Jorge Basadre al periodo 1895-1919. Me equivoqué, no es más una República Aristocrática. Es una República Empresarial. Sus conceptos, valores y aparato institucional (y anti-institucional) se forjan en 1990 y están en pleno auge.

La principal diferencia entre la República Aristocrática y la República Empresarial es que la primera le daba importancia a la educación, y la segunda la desprecia profundamente. El estado invertía en lo que entonces se llamaba la "instrucción pública", ese interés era la marca principal de ser un liberal. Los liberales de la República Aristocrática valoraban la educación pública. Podían defender concepciones que ahora nos parecen racistas, pero hubo muchos intelectuales que fueron funcionarios públicos con una conciencia muy elevada de que el Estado debía velar por una educación de calidad.

Hoy las universidades no son centros educativos sino empresas, tú eres una empresa, todo es una empresa, tu alma es una empresa. La educación interesa en tanto puede hacer plata; escuelas y universidades se construyen con la misma lógica de los supermercados. A la república empresarial no le interesa la educación, le interesa la mímica, un país de Walt Disney, la burbuja de los "malls". La República Empresarial peruana puede ser parte de lo que Pierre Bordieu denominó el "capitalismo de casino".  

Y que conste que yo no invento nada. Me limito a describir lo que veo y lo que vivo en mis peregrinaciones por la calle, por los libros y la vida, en este corto año que se me va de estar aquí.

*Cecilia Méndez es docente de Historia de la Universidad de California, Santa Bárbara. Sus temas de investigación están centrados en el campesinado, la construcción de nación y la región andina durante los siglos XIX y XX.


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Eduardo Galeano habla del “Subdesarrollo” y la “Economía de Mercado”


El subdesarrollo no es una etapa en el camino del desarrollo, no estamos viviendo la "infancia" del desarrollo, el subdesarrollo es el resultado histórico del desarrollo ajeno, una historia que ya para América tiene cinco siglos de edad, durante los cuales, América Latina en general ha estado trabajando para el desarrollo ajeno, ha estado contribuyendo con su pobreza, a la riqueza de otros

No hay en el mundo ninguna riqueza que sea inocente porque de algún modo son todas riquezas que han resultado de un proceso histórico de estafa colosal, los ricos dicen a los pobres, si se portan bien serán como nosotros, es muy frecuente escuchar a los tecnócratas del mundo, las diferentes organizaciones que en el mundo están dedicadas a estas cosas de la ayuda y del desarrollo, prometer el paraíso a cambio de la buena conducta y muchos presidentes, civiles y también dictadores militares en el sur del mundo prometen que esto de estar en el tercer mundo es una penitencia de paso, ya pronto estaremos en el primer mundo, ya somos parte del primer mundo, esos presidentes o dictadores del sur que prometen el norte, cometen un doble delito grave

En primer lugar, delito de estafa porque esa promesa no tiene la menor posibilidad de hacerse real, la pobreza de la mayoría de los habitantes del planeta, 70%, 80%, es el precio del equilibrio internacional para que pocos puedan morir de indigestión es imprescindible que muchos mueran de hambre

El derecho de soñar es el más importante de todos porque es el que nos permite clavar los ojos más allá de la infamia para imaginar el futuro en lugar de aceptarlo, y me parece que en este mundo de fin de siglo, que es también un mundo del fin del milenio, dominado por los valores del mercado, en este mundo es más que nunca necesario reivindicar el derecho de soñar un mundo diferente

El sur del mundo no quiere caridad, la caridad es humillante, el sur del mundo exige solidaridad y la solidaridad no es humillante porque no es vertical se ejerce horizontalmente para que el sur del mundo ocupe el lugar decoroso al que tiene derecho simplemente exige justicia, exige que se acabe de una vez esa estructura internacional de la justicia que nos obliga a la pobreza y nos obliga a la humillación y para eso es necesario por aprender a quererse, como tratan, como maltratan al sur del mundo los grandes fabricantes de opinión publica 

... Pongamos el caso de Ruanda es como que en el África no hay pueblos, hay tribus, el racismo impregne en toda la información internacional, tribus condenadas a pelearse entre sí, da la impresión que hay algunos pueblos que merecen la libertad y otros que en cambio no saben que hacer con ella, creo que no es inocente esa visión de las cosas que corresponde a una manera de entender el mundo, según la cual la pobreza es el resultado de la ineficacia, el castigo que la ineficiencia merece, no el resultado de la injusticia

La operación ha sido un éxito pero el paciente está muy jodido, muriéndose, que mundo, este mundo, que es el mundo resultado de cinco siglos, de eso que le llaman “economía de mercado”, un mundo que funciona para el 20% de la humanidad y que condena al 80% restante a vivir en estado de necesidad, pobreza a veces de miseria extrema, muchas veces me pregunto, será que de veras funciona para ese 20% de la humanidad, que es ese 20% que tiene derecho a la opulencia, el 20% que tiene el derecho de morir de indigestión, será que de veras funciona para ellos, o será que no funciona para nadie porque ese sector privilegiado de la humanidad que tiene derecho al consumo y al derroche, los elegidos del fin de siglo, que solos están, que hambrientos están, no hambrientos de pan…

'El Comercio' y la desigualdad

En su editorial del 23 de enero de este año, el diario El Comercio critica duramente un informe de Oxfam, en el que se sostiene que la desigualdad extrema de la riqueza es dañina económica, social y políticamente, además de dificultar la reducción de la pobreza.

Dice el editorial de El Comercio al respecto: “La denuncia principal de Oxfam se puede resumir así: el porcentaje de la riqueza mundial que “se llevan a casa” o “acaparan” las grandes fortunas es cada vez mayor. Una situación que, en opinión de la oenegé, las políticas públicas deben enfrentar cuanto antes, “reduciendo” ya no solo la pobreza extrema, sino también la “riqueza extrema”, la misma que “nos daña a todos”, según reza el subtítulo del informe. La asunción central detrás de estas propuestas es la de siempre: la riqueza es estática. Es decir, la cantidad de riqueza que existe en el mundo es la que es y no es expandible. Con lo que resulta lógico pensar que si alguien acumula un porcentaje grande de esa riqueza, está quitándole a los demás posibilidades de acceder a una parte de aquella… No existe, empero, el empresario que tenga éxito (al menos de la manera honesta) y que con ello no esté creando riqueza –haciendo crecer la torta– y beneficiando a muchos otros en el camino”, y remata El Comercio en un aparente corolario “No solo no es cierto, entonces, lo que dice Oxfam –la riqueza extrema nos daña a todos–, sino que la verdad es más bien la contraria: la riqueza que uno crea beneficia a muchos otros en el camino y, de hecho, beneficia a más personas cuanto más extrema sea esta creación.”

 El argumento del editorial de El Comercio, en primer lugar, parece no percatarse de que la crítica que hace Oxfam no es a la desigualdad de la riqueza sino a la elevada desigualdad de la misma; sostener que la desigualdad extrema es nociva no implica considerar a la riqueza como “estática” ni propugnar una igualdad absoluta. En segundo lugar, el argumento de El Comercio es una apología a la concentración extrema de la riqueza (es decir a la desigualdad elevada) como base para el desarrollo, criticando las políticas que busquen “reducirla” (es decir las políticas redistributivas). En suma, para El Comercio una elevada desigualdad de la riqueza no es nociva para la reducción de la pobreza, sino todo lo contrario.

5/18/2013

El sabotaje económico que vive Venezuela hoy, lo vivió el Chile de Salvador Allende


Inflación inducida, desabastecimiento, acaparamiento son solo algunos hechos producidos intencionalmente, que el pueblo venezolano viene siendo víctima en los años de Revolución y que vienen recrudeciéndose a raíz de la enfermedad que sufriera el Comandante Hugo Chávez.


Desde ese preciso momento, el imperialismo junto a la burguesía nacional comenzaron a implementar un plan sistemático de quiebre del sustento social de la Revolución, por diversas vías (política, mediática, cultural) pero, fundamentalmente económica.

Estos actos de bandidaje económico ya lo vivieron de cerca pueblos que se revelaron contra el tutelaje imperialista y decidieron ser libres y soberanos; Chile por ejemplo. Una receta golpista aplicada a la perfección que llevó al derrocamiento del gobierno de unidad popular impulsado por Salvador Allende y la posterior instauración de una de las dictaduras fascistas más cruentas de la historia de la humanidad.

Veamos en el siguiente documental cómo fue la guerra económica contra el proceso socialista chileno, veamos las sorprendentes similitudes y entendamos la alerta que detrás de esta guerra económica esta el latido del fascismo.

AELLA - Ночные ведьмы


летчицам Великой Отечественной посвящается
La canción es dedicada a los pilotos soviéticos específicamente a las mujeres que participaron en la Gran Guerra Patria y que eran chicas muy jóvenes, lucharon en la aeronave Po-2. Caracterizada por volar a baja altura y en silencio que las hacia hacen invisibles. Es por eso que los nazis las llamaban “Nachthexen” (brujas de la noche) y estaban aterrorizados por ellas. El mensaje de este tema resalta el heroísmo y la valentía de estas jóvenes.


5/14/2013

Un mensaje por George Carlin

La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos. Gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes y familias más chicas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos más grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, más expertos pero más problemas, mejor medicina pero menor bienestar. Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reímos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiada televisión y oramos muy rara vez.


Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente. Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años. Hemos logrado ir y volver de la luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores. Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma. Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos más pero aprendemos menos. Planeamos más pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar.


Producimos computadoras que pueden procesar mayor información y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos. Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y corta edad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos ingresos pero más divorcios, casas más lujosas pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, acostones de una noche, cuerpos obesos, y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar.

Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta, y en que tú puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas. Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos porque ellos no estarán aquí siempre. Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejara de ti. Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón, sin que te cueste ni un centavo.

Acuérdate de decir te amo a tu pareja----- y a tus seres queridos, pero sobre todo dilo sinceramente. ---Un beso y un abrazo pueden reparar una herida -----cuando se dan con toda el alma.---Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento, porque un día esa persona ya no estará contigo. Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus más preciadas ideas. Y siempre recuerda:
La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan. George Carlin.

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5/12/2013

El ‘misterioso’ Consenso de Lima y su prédica ultraliberal

El Consenso de Lima parece ser ciego de la realidad en el mundo y del manejo económico en países liberales donde hay giros sociales, tampoco se dan cuenta que el modelo ya colapsó en Estados Unidos y Europa, el modelo nos puede dar en la cara y la crisis nos puede tocar si no se corrige.

Por Steven Levitsky

La reacción limeña ante la noticia de que el gobierno evaluaba la posibilidad de comprar Repsol fue impresionante. No solo generó oposición sino histeria.  Una multitud de políticos y opinólogos salió a decirnos que Ollanta Humala –contra toda lógica– se había vuelto chavista. Insistieron en que Humala (¡por fin!) se había quitado el disfraz, y que iba a abandonar el camino moderado por el estatismo y una probable dictadura.  Alan García habló de una “maniobra chavista”.  El presidente de CONFIEP pronosticó el “comienzo de la transformación del Perú con un estado avasallador, prepotente, autoritario, como en Cuba”.  Hasta algunos columnistas que mantuvieron la calma durante la histeria de 2011 la perdieron en el caso Repsol, preguntándose qué pasaría si “Ollanta Humala decida ser, realmente, Ollanta Humala” y especulando sobre la posibilidad de un autogolpe.

La rabieta colectiva funcionó. La propuesta de Humala quedó enterrada.  Como escribió Francisco Durand, “Hace tiempo que no veía una demostración de fuerza tan brutal”.

¿De dónde surgen estas rabietas colectivas? No creo que sean orquestadas por los medios o algunos empresarios.  Son bastante espontáneas. Pueden ser iniciadas por un puñado de empresarios y periodistas, pero tienen eco en una gran parte de la sociedad limeña.    

El Consenso de Washington perdió fuerza en América Latina en los años 2000, pero persiste un Consenso de Lima –y es más fuerte que nunca–. Una gran parte de la élite limeña adhiere –y fervorosamente– a un modelo económico ultraliberal.  Existe un nivel de fundamentalismo neoliberal que no se ve en otras partes.  Hasta en las economías más liberales de la región (Chile, Colombia, Costa Rica, Uruguay) se debaten medidas de intervención estatal (promoción industrial, regulación de capitales extranjeros, políticas redistributivas) que son una herejía en Lima.  Esta alergia a la intervención estatal no se limita a la derecha: se extiende al centro y hasta al centro-izquierda (¡la mayoría de los columnistas de La República se opusieron a la compra de Repsol!). Y no se limita a la élite: el Consenso de Lima abarca casi toda la clase media limeña y una parte significativa de los sectores populares.  Como escribe Carlos Meléndez, la amplitud del consenso probablemente se debe a la profunda crisis del estado (y del estatismo) de los 1980 –y la extraordinaria resurrección económica (bajo el modelo liberal) de los 2000.

El Consenso de Lima es potente.  Ejerce casi un poder de veto sobre la política económica. Desde la caída de Fujimori, ningún gobierno ha desafiado al Consenso de Lima o intentado gobernar contra ello. Alan García se olvidó por completo de su pasado social demócrata y abrazó la ortodoxia conservadora con fervor.  Nada de Lula o Bachelet: gobernó con las políticas económicas de Pinochet.  Humala, derrotado por el Consenso de Lima en 2006 y muy golpeado por ello en la primera vuelta de 2011, se adaptó también.  Cuando quiso formar un gabinete de centro o centro-izquierda (mayoritariamente ex toledista), chocó con el Consenso de Lima y terminó optando por un gabinete compuesto por gente que había votado por Keiko.  Durante dos años, cada indicio de un paso heterodoxo ha provocado una reacción histérica de parte de la élite política, económica, y mediática.  Como escribe Carlos Meléndez, Humala ha quedado “atrapado por el piloto automático instalado en la década de 1990…Existen tantos poderes de veto pro sistema, que cualquier desvío gubernamental es rectificado, con roche público o sin él.”

Para la derecha económica, el Consenso de Lima es el “garante” más efectivo de la continuidad –más efectivo que la Constitución de 1993, los poderes legislativos y judiciales, y Vargas Llosa–. Pero tiene costos también, sobre todo en términos de la representación democrática. El Consenso de Lima no representa una mayoría del electorado peruano.  De hecho, en las últimas tres elecciones, los candidatos que mejor representaban el Consenso de Lima (Flores en 2001 y 2006 y PPK en 2011) ni siquiera llegaron a la segunda vuelta.  Los que ganaron –Toledo, García, y Humala– lo hicieron con un programa de centro o centro-izquierda que prometía un cambio moderado. Sin embargo, por no chocar con el Consenso de Lima, los tres giraron a la derecha, optando por más continuidad y menos cambio.


5/11/2013

La marca Perú es “aberrante” según Marco Aurelio Denegri

Frases de Batman - El Caballero de la Noche



- El mundo es cruel y la única moralidad en un mundo así es el azar. Imparcial, sin prejuicios. Justo.

- A veces la gente merece más. A veces la gente merece que premien su fe.

- Hay hombres que no buscan nada tan lógico como dinero. No puedes comprarlos, intimidarlos, convencerlos ni negociar con ellos. Hay hombres que sólo quieren ver arder el mundo.

-¡Todo está peor que nunca!
- Sí, así es. La noche es más oscura antes del amanecer. Y les prometo que se acerca el amanecer.

- Lamento decepcionarte. Si pierdes tu fe en mí, por favor, mantén tu fe en la gente.

- Muere siendo un héroe o vives lo suficiente para volverte villano.

- Para ellos solo eres un monstruo, como yo. Te necesitan ahora. Pero cuando no sea así, te van a hacer a un lado, como a un leproso. Su moral, su código... Te olvidarán a la primera señal de problemas. Sólo son tan buenos como el mundo se los permite. Te aseguro que cuando haya dificultades todas estas personas civilizadas se comerán así mismas. Yo no soy un monstruo. Solo sé quiénes son.

- La única forma de vivir en el mundo es sin reglas. Y esta noche tú romperás tú única regla.

- ¿En serio parezco alguien que planea? ¿Sabes lo que soy? Soy un perro corriendo autos. No sé qué hacer si los alcanzo. Yo sólo hago cosas. La mafia tiene planes. La policía tiene planes. Gordon tiene planes. ¿Entiendes? Son conspiradores. Siempre tratan de controlar sus tristes mundos. Yo no conspiro. Intento mostrar a los conspiradores, lo patético que realmente son sus intentos de controlar.

- Te digo de qué me di cuenta. De que nadie se altera cuando todo va de acuerdo al plan. Aun cuando el plan sea espeluznante. Si mañana le digo a la prensa que algún pandillero será asesinado, algún convoy de soldados va a explotar, no van a alterarse. Porque todo es parte de un plan. Pero cuando digo que un insignificante alcalde morirá, todo el mundo pierde la cabeza. Introduce algo de anarquía, altera el orden establecido y el mundo se volverá un caos. Soy un agente del caos. Te digo algo sobre el caos: es justo.

- Así que en realidad eres incorruptible ¿no? No, no vas a matarme por algún sentido inadecuado de moralidad. Y yo no te asesinaré porque eres muy divertido.

- Esto es lo que pasa cuando una fuerza imparable pelea contra un objeto inamovible.


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