5/19/2013

Eduardo Galeano habla del “Subdesarrollo” y la “Economía de Mercado”


El subdesarrollo no es una etapa en el camino del desarrollo, no estamos viviendo la "infancia" del desarrollo, el subdesarrollo es el resultado histórico del desarrollo ajeno, una historia que ya para América tiene cinco siglos de edad, durante los cuales, América Latina en general ha estado trabajando para el desarrollo ajeno, ha estado contribuyendo con su pobreza, a la riqueza de otros

No hay en el mundo ninguna riqueza que sea inocente porque de algún modo son todas riquezas que han resultado de un proceso histórico de estafa colosal, los ricos dicen a los pobres, si se portan bien serán como nosotros, es muy frecuente escuchar a los tecnócratas del mundo, las diferentes organizaciones que en el mundo están dedicadas a estas cosas de la ayuda y del desarrollo, prometer el paraíso a cambio de la buena conducta y muchos presidentes, civiles y también dictadores militares en el sur del mundo prometen que esto de estar en el tercer mundo es una penitencia de paso, ya pronto estaremos en el primer mundo, ya somos parte del primer mundo, esos presidentes o dictadores del sur que prometen el norte, cometen un doble delito grave

En primer lugar, delito de estafa porque esa promesa no tiene la menor posibilidad de hacerse real, la pobreza de la mayoría de los habitantes del planeta, 70%, 80%, es el precio del equilibrio internacional para que pocos puedan morir de indigestión es imprescindible que muchos mueran de hambre

El derecho de soñar es el más importante de todos porque es el que nos permite clavar los ojos más allá de la infamia para imaginar el futuro en lugar de aceptarlo, y me parece que en este mundo de fin de siglo, que es también un mundo del fin del milenio, dominado por los valores del mercado, en este mundo es más que nunca necesario reivindicar el derecho de soñar un mundo diferente

El sur del mundo no quiere caridad, la caridad es humillante, el sur del mundo exige solidaridad y la solidaridad no es humillante porque no es vertical se ejerce horizontalmente para que el sur del mundo ocupe el lugar decoroso al que tiene derecho simplemente exige justicia, exige que se acabe de una vez esa estructura internacional de la justicia que nos obliga a la pobreza y nos obliga a la humillación y para eso es necesario por aprender a quererse, como tratan, como maltratan al sur del mundo los grandes fabricantes de opinión publica 

... Pongamos el caso de Ruanda es como que en el África no hay pueblos, hay tribus, el racismo impregne en toda la información internacional, tribus condenadas a pelearse entre sí, da la impresión que hay algunos pueblos que merecen la libertad y otros que en cambio no saben que hacer con ella, creo que no es inocente esa visión de las cosas que corresponde a una manera de entender el mundo, según la cual la pobreza es el resultado de la ineficacia, el castigo que la ineficiencia merece, no el resultado de la injusticia

La operación ha sido un éxito pero el paciente está muy jodido, muriéndose, que mundo, este mundo, que es el mundo resultado de cinco siglos, de eso que le llaman “economía de mercado”, un mundo que funciona para el 20% de la humanidad y que condena al 80% restante a vivir en estado de necesidad, pobreza a veces de miseria extrema, muchas veces me pregunto, será que de veras funciona para ese 20% de la humanidad, que es ese 20% que tiene derecho a la opulencia, el 20% que tiene el derecho de morir de indigestión, será que de veras funciona para ellos, o será que no funciona para nadie porque ese sector privilegiado de la humanidad que tiene derecho al consumo y al derroche, los elegidos del fin de siglo, que solos están, que hambrientos están, no hambrientos de pan…